¡Oh qué tarde
para irse en avión,
en volandas,
por el aire!
Anda,
amor.
—¿Pero qué sabes tú
de volar, corazón?
—Nada,
amor.
El viento fue
quien movió los faralaes
de tu traje,
silbándome la canción:
¡Oh qué tarde
para irse en avión,
en volandas,
por el aire!
– TOMÁS CABRERA MARTÍN (España): Los marineros de Alberti. Espectáculo de música y poesía. Canciones para voz y coro y piano, obóe y violoncello (1997).
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